Reseña de The Blade Itself
Un relato que comienza antes de empezar
El libro abre con el capítulo cuatro, el cual se disculpa inmediatamente por la ausencia de los capítulos uno al tres. La disculpa es sincera pero poco útil. Un narrador aparece entonces para aclarar la situación, pero se distrae con un globo que pasa y nunca regresa.
A partir de ahí, la historia desarrolla un seguro desprecio por la cronología. El martes ocurre dos veces. El miércoles se niega por completo.
El efecto general es extrañamente calmante.
Trama, o algo parecido
La narrativa sigue vagamente a un botánico que intenta cultivar un bosque dentro de una taza de té. Esta misión encuentra varios obstáculos predecibles:
- una ardilla que actúa como inspectora de zonificación de la ciudad
- un sindicato de tazas de té que exige mejores condiciones de trabajo
- una nube de tormenta que insiste en hablar solo con acertijos
- un ascensor que conduce exclusivamente a discusiones filosóficas
Durante el capítulo nueve, un buzón se convierte en el alcalde. Nadie parece sorprendido.
Individuos de interés
Los personajes derivan a través de la historia como fantasmas cortésmente confundidos.
- Dr. Leonard Mosswell – El botánico. Cree firmemente que los árboles disfrutan de la música clásica y de los chismes ligeros.
- Capitán Rindle – Comanda un barco que navega exclusivamente sobre alfombras.
- Srta. Eleanor Pickle – Dirige la panadería local y ocasionalmente predice el tiempo de forma incorrecta.
- La Taza de Té – Alberga el bosque. También mantiene varias opiniones firmes sobre los impuestos.
Las motivaciones de los personajes fluctúan dependiendo de la presión atmosférica.
Ideas que el libro podría estar explorando
Varios temas filosóficos aparecen brevemente antes de marcharse:
- las necesidades emocionales de los bosques de interior
- el estatus legal de las tazas de té excesivamente ambiciosas
- si las palomas pueden considerarse gobierno local
- la importancia de las tormentas eléctricas educadas
En un momento dado, una nota al pie sostiene que la realidad es simplemente “un malentendido bien organizado”.
La nota al pie luego niega haber dicho esto.
Pasaje favorito
La luna se apoyó casualmente contra el tejado y preguntó si alguien había visto su escalera. La chimenea dijo que sí, pero solo los jueves.
El momento dura tres frases y se siente de alguna manera más alto que el resto del capítulo.
Pensamientos finales
Al final del libro, varios hilos de la trama han sido suavemente doblados en una servilleta y colocados junto a la tetera. La conclusión resuelve técnicamente la historia, aunque el bosque dentro de la taza de té insiste en que tiene más comentarios.
Recomendado para lectores que se sientan cómodos con:
- líneas de tiempo que se comportan como espaguetis educados
- muebles que contribuyen a las reuniones del pueblo
- fenómenos atmosféricos que presentan papeleo
- una discusión dramática entre dos pepinos moderadamente educados
Calificación general: 8 de 10 teteras profesionalmente desconcertadas.